sábado, 12 de diciembre de 2020

RECITAL VIRTUAL DE NOVIEMBRE. Alfonsina Storni .2

 






Noche divina


Este jardín nos cede su delicia,
nos cede el árbol de manzanas lleno.
Fuente de dioses a la sed propicia,
pan del instinto, para el hambre, bueno.

Mas blanco mármol sin igual pudicia
fija en nosotros su mirar sereno:
muslo desnudo, vigoroso el seno,
puro, como la luz que lo acaricia.

Se hacen tus ojos demasiado azules,
cubren tus manos impalpables tules
y algo divino te levanta en vuelo.

No cortemos la fruta deleitosa
y mira el alma en una nube rosa,
cómo es de azul la beatitud del cielo.

Rapsoda: Joan Torrijos




Humildad


Yo he sido aquella que paseó orgullosa
el oro falso de unas cuantas rimas
sobre su espalda, y se creyó gloriosa,
de cosechas opimas.

Ten paciencia, mujer que eres oscura:
algún día, la Forma Destructora
que todo lo devora,
borrará mi figura.

Se bajará a mis libros, ya amarillos,
y alzándola en sus dedos, los carrillos
ligeramente inflados, con un modo

de gran señor a quien lo aburre todo,
de un cansado soplido
me aventará al olvido.


Peso ancestral


Tú me dijiste: no lloró mi padre;
tú me dijiste: no lloró mi abuelo;
no han llorado los hombres de mi raza,
eran de acero.

Así diciendo te brotó una lágrima
y me cayó en la boca... más veneno:
yo no he bebido nunca en otro vaso
así pequeño.

Débil mujer, pobre mujer que entiende,
dolor de siglos conocí al beberlo:
oh, el alma mía soportar no puede
todo su peso.

Rapsoda: Elisabet Cruz




Voy a dormir


Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación, la que te guste;
todas son buenas: bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes…
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides… Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido

Rapsoda: Francisco Lira




Alma muerta


Piedras enormes, rojo sol y el polvo
alzado en nubes sobre tierra seca…
El sol al irse musitó al oído:
el alma tienes para nunca muerta.

Moviéndose serpientes a mi lado
hasta mi boca alzaron la cabeza.
El cielo gris, la piedra, repetían:
el alma tienes para nunca muerta.

Picos de buitre se sintieron luego
junto a mis plantas remover la tierra;
voces del llano repitió la tarde:
el alma tienes para nunca muerta.

Oh sol fecundo, tierra enardecida,
cielo estrellado, mar enorme, selva,
entraos por mi alma, sacudidla.
Duerme esta pobre que parece muerta.

Ah, que tus ojos se despierten, alma,
y hallen el mundo como cosa nueva…
Ah, que tus ojos se despierten, alma,
alma que duermes con olor a muerta…

Rapsoda: Jesús Pico




¡Adiós!


Las cosas que mueren jamás resucitan,
las cosas que mueren no tornan jamás.
¡Se quiebran los vasos y el vidrio que queda
es polvo por siempre y por siempre será!

Cuando los capullos caen de la rama
dos veces seguidas no florecerán...
¡Las flores tronchadas por el viento impío
se agotan por siempre, por siempre jamás!

¡Los días que fueron, los días perdidos,
los días inertes ya no volverán!
¡Qué tristes las horas que se desgranaron
bajo el aletazo de la soledad!

¡Qué tristes las sombras, las sombras nefastas,
las sombras creadas por nuestra maldad!
¡Oh, las cosas idas, las cosas marchitas,
las cosas celestes que así se nos van!

¡Corazón... silencia!... ¡Cúbrete de llagas!...
—de llagas infectas— ¡cúbrete de mal!...
¡Que todo el que llegue se muera al tocarte,
corazón maldito que inquietas mi afán!

¡Adiós para siempre mis dulzuras todas!
¡Adiós mi alegría llena de bondad!
¡Oh, las cosas muertas, las cosas marchitas,
las cosas celestes que no vuelven más!...

Rapsoda: Antonio Bizarro



jueves, 10 de diciembre de 2020

RECITAL VIRTUAL DE NOVIEMBRE. Alfonsina Storni .1

 




El clamor

Alguna vez, andando por la vida,
por piedad, por amor,
como se da una fuente, sin reservas,
yo di mi corazón.

Y dije al que pasaba, sin malicia,
y quizá con fervor:
-Obedezco a la ley que nos gobierna:
He dado el corazón.

Y tan pronto lo dije, como un eco
ya se corrió la voz:
-Ved la mala mujer esa que pasa:
Ha dado el corazón.

De boca en boca, sobre los tejados,
rodaba este clamor:
-¡Echadle piedras, eh, sobre la cara;
ha dado el corazón!

Ya está sangrando, sí, la cara mía,
pero no de rubor,
que me vuelvo a los hombres y repito:
¡He dado el corazón!

Rapsoda: María Naranjo





Vida

Mis nervios están locos, en las venas
la sangre hierve, líquido de fuego
salta a mis labios donde finge luego
la alegría de todas las verbenas.

Tengo deseos de reír; las penas
que de donar a voluntad no alego,
hoy conmigo no juegan y yo juego
con la tristeza azul de que están llenas.

El mundo late; toda su armonía
la siento tan vibrante que hago mía
cuando escancio en su trova de hechicera.

Es que abrí la ventana hace un momento
y en las alas finísimas del viento
me ha traído su sol la primavera.

Rapsoda: Auri García





Nada

El día que te acerques
vendrán mujeres muchas,
vendrán morenas bellas
y vendrán dulces rubias

a disputarte; y ellas
harán, con donosura;
tu elogio, por lograrte,
sin acertar ninguna.

Y yo no tendré miedo
de morenas ni rubias
pues cerraré los ojos
y te diré- Soy tuya.

Rapsoda: Ana de la Arena





Un día


Andas por esos mundos como yo; no me digas
que no existes, existes, nos hemos de encontrar;
no nos conoceremos, disfrazados y torpes
por los caminos echaremos a andar.


No nos conoceremos, distantes uno de otro
sentirás mis suspiros y te oiré suspirar.
¿Dónde estará la boca, la boca que suspira?
diremos, el camino volviendo a desandar.


Quizá nos encontremos frente a frente algún día,
quizá nuestros disfraces nos logremos quitar.
Y ahora me pregunto... Cuando ocurra, si ocurre,
¿sabré yo de suspiros, sabrás tú suspirar?


Rapsoda: Gracia Espino





La caricia perdida

Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos… En el viento, al pasar,
la caricia que vaga sin destino ni objeto,
la caricia perdida ¿quién la recogerá?

Pude amar esta noche con piedad infinita,
pude amar al primero que acertara a llegar.
Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
La caricia perdida, rodará… rodará…

Si en los ojos te besan esta noche, viajero,
si estremece las ramas un dulce suspirar,
si te oprime los dedos una mano pequeña
que te toma y te deja, que te logra y se va.

Si no ves esa mano, ni esa boca que besa,
si es el aire quien teje la ilusión de besar,
oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos,
en el viento fundida, ¿me reconocerás?

Rapsoda: Eva Mora



Todos los poemas, tomados de Internet, son de Alfonsina Storni.

Para ver y escuchar las declamaciones visitad nuestro canal de YouTube




 

miércoles, 2 de diciembre de 2020

VISITAD NUESTRO CANAL DE YOUTUBE

 En estos difíciles tiempos en que no es posible llevar a cabo recitales tradcionales, Poesía a Trenc d'Alba opta por el formato digital. Ya en verano trasladamos el de poesía reivindicativa que veníamos haciendo anualmente en el local de La Obrera a nuestro canal de YouTube en colaboración con Sabadell por la República. De este recital surgió el libro Poesia reivindicativa que se puede conseguir en Bubok (https://www.bubok.es/libros/264586/Poesia-reivindicativa-Poemari-Collectiu-del-recital-virtual-de-confinament) 



Actualmente estamos subiendo a YouTube los vídeos de un nuevo recital virtual con poemas de Alfonsina Storni y Joana Raspall.



Nuestra intención es, de manera periódica, ir haciendo por este medio nuevos recitales para que la poesía nos mantenga a todos la ilusión y la esperanza en un futuro cercano y mejor.

En el lado  superior izaquierdo de la página se encuentra, junto al de Facebook, el botón para acceder cómodamente a nuestro canal.

Esperamos vuestras visitas.



viernes, 20 de noviembre de 2020

LUIS ARRANZ, POBRECITA MI PENSIÓN (Ante la revisión del pacto de Toledo)

 

Desde 2010 hasta 2017, entre congelaciones, expolios y subida  brutal de los precios, las pensiones se nos quedaron “enanas”.


POBRECITA, MI PENSIÓN

 

  ¡Pobrecita, mi pensión!

¡Cuán frágil! ¡Y pequeñita!

¿Por qué tamaña agresión?

¡Lo que se da no se quita!

 

  El dinero que percibo

no es un “regalo especial”.

Es mi derecho más “vivo”.

El más digno. El más vital.

 

  Muchos años cotizados

para poder jubilarnos.

Dineros que –malgastados-

quieren volver a cobrarnos.

 

  Todos derrochan caudal:

las entidades locales,

la Administración Central,

gobiernos territoriales…

 

  “Los Jubilados, hoy, son

una carga inaguantable”.

Nos ha insultado un “chupón”

en tono vil ¡Miserable!

 

  ¡Matadnos, ya, de uno en uno!

¡Y, así, ya no habrá pensiones!

Este es el modo en que alguno

pretende dar soluciones.

 

 Con mi paga malvivimos

mis hijos, yo y mi mujer.

Por la mañana pedimos

para –en la tarde- comer.

 

  La nevera está vacía;

el agua me la han cortado;

el tendero no me fía…

La casa me han embargado.


  Somos avecillas presas

en garras de un gavilán.

Nos engañan con promesas

mientras nos roban el pan.

 

  “No se preocupen ustedes,

que nosotros lo arreglamos”

-nos dice desde el “Mercedes”

que, entre todos, le pagamos-.

 

  ¿Qué hicisteis con nuestra hucha?

¿Quién tiene nuestro dinero?

¡El que pasa hambre no escucha!

¡Justicia! Es lo que yo quiero.

 

  ¿Dónde están los “verdes brotes”

que anunciabais con furor?

¡“Perico el de los Palotes”

gobernaría mejor!

 

             Luis Arranz  (2.018)

lunes, 9 de noviembre de 2020

Ana de la Arena: CUENTITO


...Y ahora va la abuela y nos cuenta lo de don Zoilo Zorraquín en la iglesia de Chivilcoy; peor si nos cuenta lo de la luna de miel en Montevideo, cruzando el Río de la Plata en el barco de la Carrera, vomitando toda la noche de bodas por la borda, sabiendo que al día siguiente la esperaba la verdadera luna de miel, después de un noviazgo en que el abuelo no le había tocado ni la mano.

En el hotel Majestic fue una noche de luz apagada, desnudez asombrosa, dolor increíble que borró la vergüenza y el insomnio. Al día siguiente cuando tapó las ojeras negras con el sombrero de la camelia que le había prestado su hermana se fueron al cine por primera vez. Sonaba el piano alegre y los personajes se aplastaban tortas de crema en la cara; todo el mundo se reía y ella también escondiendo la cara. En el entreacto el piano empezó a tocar unos trémolos que no anunciaban nada bueno. Apagaron las luces y a lo lejos se vio un tren escupiendo humo negro que se acercaba cada vez más para atropellarlos; empezaron los gritos, había miedo en las sillas que se caían haciendo ruido, ella fue la primera en salir a la vereda, tropezando entre la oscuridad, estaba despeinada y había perdido el sombrero con la camelia y lloraba como una Magdalena. Nunca le gustó el cine.

NO,  mejor que nos cuente lo de don Zoilo Zorraquín...

 

   Sabadell, setiembre 2018

viernes, 6 de noviembre de 2020

Auri García: EL TÁNDEM DE LA VIDA


He vuelto a sentarme bajo el árbol

en el lugar sobre la alfombra de hojas.

Volver al lugar me ha estremecido

y los recuerdos me asaltan y no olvido.

Hay un silencio tan profundo en el entorno

el correr del agua lo rompe con su sonido.

 

En un tibio día igual que este

con la claridad de la luz del otoño

las promesas entre susurros

guardamos en el corazón inconsciente

y al tiempo las fuimos mimando

en aquel cariño adolescente.

 

Solo tú entendías mis silencios

y sabías, porque callo cuando callo,

y por qué me siento vulnerable,

y mi alma cerrada solo a ti abro.

 

Y corren gotas frías por mi frente

pensando en aquel amor adolescente,

que conquistó para siempre y sin medida

del bosque el frescor, del río la corriente

y el total del calor del corazón mío.

 

Pude asomarme a la sima de tus ojos

y sentir una emoción desconocida.

Quisimos saber lo que se siente

al pedalear los dos juntos sin medida.

 

Nos subimos al tándem de la vida…

ahora somos dos, los que emoción sienten.

No te vayas nunca de mi mente

aunque yo por favor te lo pida.

Que voy haciendo un listado de mis heridas

desde que tú no estás aquí presente.

 

Dame la cura a los recuerdos

que siempre contaran en mi vida.

El primer amor nunca se olvida,

a la ilusión no es indiferente.

 

Y por eso es por lo que estoy aquí

en el mismo lugar, el mismo río, la fuente,

para ver si sigues en mi mente.

No se pueden correr cortinas

y ocultar un amor adolescente.

 

 


 

 

 

 

martes, 3 de noviembre de 2020

Luis Arranz: AL “NIÑATO PIJO”

 

 Con cierto aire acusador

y punzante, me dirijo

a pedir que, por favor,

hable bien el niño “pijo”.

 

  “Bgueno”…”bgien”…”fgenomenal”…

“supegguay”… cuarenta “o seas”…

¡Te equivocaste, chaval!

Lo malo es que no lo veas.

 

  El niño pijo se cree

que, hablando así cada día,

quien le escucha -o quien le lee-

le tendrá más simpatía.

 

  Lo que consigue no es eso,

sino todo lo contrario.

Se equivocará en exceso;

maltratará el diccionario.

 

  A la persona que escriba

y que hable así por las calles,

cualquiera que lo perciba

le espetará: ¡”Que te calles”!

 

  Son pijos gentes incultas

que tienen por pretensión,

buscar palabras ocultas

y usarlas sin ton ni son.

 

   Pero cualquier otro opina

que no hace falta buscar

nada raro si se atina

al escribir o al hablar.

 

  Con un vocablo adecuado

y una estructura correcta,

el verso queda bordado

y la prosa irá perfecta.

 

  Quien lo lea, entenderá

lo que allí se encuentra escrito.

Su sentido captará,

aunque no sea un erudito.

 

  Estos versos los dedico

al que quiere aparentar

ser culto, pero es borrico

y usa un lenguaje vulgar.

 

          

Poemas de Mario Obrero

  Los armónicos han entrado en el fémur de un neandertal en la forma arbórea del Giraldo de Molina y su bandera agujereada dos arcillosos se...