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viernes, 21 de junio de 2024

AQUELLA ÀVIA, de Joan Torrijos, Revista poètica 2.06

 


 

Aquella àvia, amb

els cabells platejats

que sempre els portava

brillants com un mirall,

ben recollits i ben lligats.

Cada dia s’aixecava

ben d’hora. Cosa que

no l’importava gens ni mica.

Solia vestir amb


els seus vestits grisencs

amb uns tons florejats

que els portava

molt ben elegants.

Era la manera de vestir

de la seva época

perquè entonava

amb la seva bellesa.

Una persona que estimava

i es deixava estimar.

Quan anaves a veure-la,

sempre atenta estava.

Els seus ulls ho deien tot.

Amb la bondat que tenia.

i la seva senzillesa, sobretot.

En cada moment del dia,

era portadora de carinyo i amor.

Mai deia una paraula

més alta que l’altra.

No savia llegir ni escriure.

De petita, no havia anat

mai a escola,

perquè havia de fer

les tasques de l’horta.

Ens va deixar amb

una edat avançada

I molts li vem plorar…

A aquella àvia

que mai la podrem oblidar.

 

Joan Torrijos

jueves, 21 de marzo de 2024

HA NASCUT UN NADÓ de Joan Torrijos. Revista poètica 1.14


¡Qui m’ho havia de dir

que, quan arribés als 72 anys,

seria avi per primera vegada

i, em fessin tan feliç

d’una rosa tan tendra i suau,

que sempre portaré en el meu cor…!

¡Perquè fa temps que ja ho somiava!

I… semblava que mai calguès arribar

el dia del seu naixement.

Mònica, filla, avui la vida

et somriu. També estàs al costat

d’un home que t’estima

i dessitjo que sempre sigui així.

de ben segur que, quan neixi,

l’estimareu força. I fareu que estimi

perquè aprengui els valors humans.

Aquesta floreta tan especial

que es bellugava el mateix

que, quan el vent fa moure

les belles dunes del desert.

I, de ben segur, que será

una flor molt entrañable,

que li han posat per nom Duna.

 

Aquest dia ja ha arribat.

Ha estat el 7 de Juliol de 2.018

i  ha vist la llum de la vida

a les 16,47 hores, pesant 2,950 kg.

M’agradaria que, aquest poema

li ensenyares a la Duna

quan sigui més gran,

perquè ella mateixa el pugui llegir.

Us estimo a tots.

L’avi Joan.

 

Joan Torrijos

07-07-2018

domingo, 20 de junio de 2021

Recital dedicado a Daisy Zamora. 05

 

QUÉ MANOS A TRAVÉS DE MIS MANOS



Las anchas manos pecosas y morenas de mi abuelo
con igual destreza vendaban una herida,
cortaban gardenias
o me suspendían en el aire feliz de la infancia.
Las manos de mi abuela paterna
artríticas ya cerca de su muerte,
una vez fueron frágiles manos, filigrana de plata,
argolla de matrimonio en el anular izquierdo;
pitillera y traguito de scotch o de vino jerez
en atardeceres de blancas celosías
y pisos de madera olorosos de cera,
recostada en su chaise-longue leyendo trágicas historias
de heroínas anémicas o tísicas.
Mi padre siempre cuidó la transparencia de sus manos
delicadas como alas de querube
hechas para lucirlas
con violín o batuta.
Mi madre heredó las manos de mi abuelo Arturo,
pequeñas y nudosas, con dedos romos.
De tantas manos que se han venido juntando
saqué estas manos.
¿De quién tengo las uñas, los dedos,
los nudillos, las palmas, las frágiles muñecas?
Cuando acaricio tu espalda,
las óseas salientes de tus pies
tus largas piernas sólidas,
¿Qué manos a través de mis manos
te acarician?


Daisy Zamora

Recita Joan Torrijos

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CUANDO LAS VEO PASAR



Cuando las veo pasar alguna vez me digo: qué sentirán
ellas, las que decidieron ser perfectas conservar a toda costa
sus matrimonios no importa cómo les haya resultado el marido
(parrandero mujeriego jugador pendenciero
gritón violento penqueador lunático raro algo anormal
neurótico temático de plano insoportable
dundeco mortalmente aburrido bruto insensible desaseado
ególatra ambicioso desleal politiquero ladrón traidor mentiroso
violador de las hijas verdugo de los hijos emperador de la casa
tirano en todas partes) pero ellas se aguantaron
y sólo Dios que está allá arriba sabe lo que sufrieron.

Cuando las veo pasar tan dignas y envejecidas,
los hijos las hijas ya se han ido en la casa sólo ellas han quedado
con ese hombre que alguna vez quisieron (tal vez ya se calmó
no bebe apenas habla se mantiene sentado frente al televisor
anda en chancletas bosteza se duerme ronca se levanta temprano
está achacoso cegato inofensivo casi niño) me pregunto:
¿Se atreverán a imaginarse viudas, a soñar alguna noche
que son libres
y que vuelven por fin sin culpas a la vida?



Daisy Zamora

Recita Luis Arranz

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A UNA DAMA QUE LAMENTA LA DUREZA DE MIS VERSOS



Sucede que cuando salgo, lo primero que veo
es un vagabundo que hurga en la basura.
A veces, una loca sombrea su miseria
frente a mi casa. Y el vacío de sus ojos insomnes
entenebrece la luz de la mañana.

Esquinas y semáforos invadidos por gentes
que venden cualquier cosa… enjambres de niños
se precipitan a limpiar automóviles
a cambio de un peso, un insulto, un golpe.
Adolescentes ofertan el único bien: sus cuerpos.
Mendigos, limosneros, drogadictos: la ciudad entera
es una mano famélica y suplicante.

Usted vive un mundo hermoso: frondosas arboledas
canchas de tenis, piscinas donde retozan
bellos adolescentes. Por las tardes
niñeras uniformadas pasean en cochecitos
a rubios serafines.
Su marido es funcionario importante.
Usted y su familia vacacionan en Nueva York o París
y en este país están sólo de paso.

Lamenta mis visiones ásperas. Las quisiera suaves,
gratas como los pasteles y bombones que usted come.
Siento no complacerla. Aquí, comemos piedras.





Daisy Zamora

Recita Jesús Pico

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domingo, 23 de mayo de 2021

Dedicado a Ángel González. 01

 

OTRO TIEMPO VENDRÁ

Otro tiempo vendrá distinto a éste.
Y alguien dirá:
«Hablaste mal. Debiste haber contado
otras historias:
violines estirándose indolentes
en una noche densa de perfumes,
bellas palabras calificativas
para expresar amor ilimitado,
amor al fin sobre las cosas
todas».

Pero hoy,
cuando es la luz del alba
como la espuma sucia
de un día anticipadamente inútil,
estoy aquí,
insomne, fatigado, velando
mis armas derrotadas,
y canto
todo lo que perdí: por lo que muero.


 Ángel González                                       

Propuesto por María Naranjo

 

NADA ES LO MISMO

La lágrima fue dicha.

Olvidemos
el llanto
y empecemos de nuevo,
con paciencia,
observando a las cosas
hasta hallar la menuda diferencia
que las separa
de su entidad de ayer
y que define
el transcurso del tiempo y su eficacia.

¿A qué llorar por el caído
fruto,
por el fracaso
de ese deseo hondo,
compacto como un grano de simiente?

No es bueno repetir lo que está dicho.
Después de haber hablado,
de haber vertido lágrimas,
silencio y sonreíd:

nada es lo mismo.
Habrá palabras nuevas para la nueva historia
y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.


 Ángel González                                       

Propuesto por Joan Torrijos

 


DEIXIS EN FANTASMA

Aquello.
No eso.
Ni
mucho menos esto.

Aquello.

Lo que está en el umbral
de mi fortuna.
Nunca llamado, nunca
esperado siquiera;
sólo presencia que no ocupa espacio,
sombra o luz fiel al borde de mí mismo
que ni el viento arrebata, ni la lluvia disuelve,
ni el sol marchita, ni la noche apaga.

Tenue cabo de brisa
que me ataba a la vida dulcemente.
Aquello
que quizá hubiese sido
posible,
que sería posible todavía
hoy o mañana si no fuese
un sueño.


 Ángel González                                       

Propuesto por Auri García

AQUÍ PUEDES VER EL VÍDEO



CANCIÓN DE AMIGA

Nadie recuerda un invierno tan frío como este.

Las calles de la ciudad son láminas de hielo.

Las ramas de los árboles están envueltas en fundas de hielo.
Las estrellas tan altas son destellos de hielo.

Helado está también mi corazón,
Pero no fue en invierno.

Mi amiga,
Mi dulce amiga,
Aquella que me amaba,
Me dice que ha dejado de quererme.

No recuerdo un invierno tan frío como este.

 

  Ángel González                                       

Propuesto por Encarna Jiménez




sábado, 22 de mayo de 2021

Recital intimista. Dedicado a Jaime Sabines. 04

 


ME DUELES


Mansamente, insoportablemente, me dueles.
Toma mi cabeza. Córtame el cuello.
Nada queda de mí después de este amor.

Entre los escombros de mi alma, búscame,
escúchame.
En algún sitio, mi voz sobreviviente, llama,
pide tu asombro, tu iluminado silencio.

Atravesando muros, atmósferas, edades,
tu rostro (tu rostro que parece que fuera cierto)
viene desde la muerte, desde antes
del primer día que despertara al mundo.

¡Qué claridad de rostro, qué ternura
de luz ensimismada,
qué dibujo de miel sobre hojas de agua!

Amo tus ojos, amo, amo tus ojos.
Soy como el hijo de tus ojos,
como una gota de tus ojos soy.
Levántame. De entre tus pies levántame, recógeme,
del suelo, de la sombra que pisas,
del rincón de tu cuarto que nunca ves en sueños.
Levántame. Porque he caído de tus manos
y quiero vivir, vivir, vivir.

 JAIME SABINES

Propuesta de LUIS ARRANZ

 

QUÉ RISUEÑO CONTACTO


¡Qué risueño contacto el de tus ojos,
ligeros como palomas asustadas a la orilla
del agua!
!Qué rápido contacto el de tus ojos
con mi mirada!

¿Quién eres tú? !Qué importa!
A pesar de ti misma,
hay en tus ojos una breve palabra
enigmática.
No quiero saberla. Me gustas
mirándome de lado, escondida, asustada.
Así puedo pensar que huyes de algo,
de mí o de ti, de nada,
de esas tentaciones que dicen que persiguen
a la mujer casada.

JAIME SABINES

Propuesta de JOAN TORRIJOS


CANTEMOS AL DINERO


Cantemos al dinero
con el espíritu de la navidad cristiana.
No hay nada más limpio que el dinero,
ni más generoso, ni más fuerte.
El dinero abre todas las puertas;
es la llave de la vida jocunda,
la vara del milagro,
el instrumento de la resurrección.
Te da lo necesario y lo innecesario
el pan y la alegría.
Si tu mujer está enferma puedes curarla,
si es una bestia puedes pagar para que la maten.
El dinero te lava las manos
de la injusticia y el crimen,
te aparta del trabajo,
te absuelve de vivir.
Puedes ser como eres con el dinero en la bolsa,
el dinero es la libertad.
Si quieres una mujer y otra y otra, cómpralas,
si quieres una isla, cómprala,
si quieres una multitud, cómprala.
(Es el verbo más limpio de la lengua: comprar.)
Yo tengo dinero quiere decir me tengo.
Soy mío y soy tuyo
en este maravilloso mundo sin resistencias.
Dar dinero es dar amor.

¡Aleluya, creyentes,
uníos en la adoración del calumniado becerro de oro
y que las hermosas ubres de su madre nos amamanten!

JAIME SABINES

Propuesta de JESÚS PICO


BOCA DE LLANTO


Boca de llanto, me llaman
tus pupilas negras,
me reclaman. Tus labios
sin ti me besan.
¡Cómo has podido tener
la misma mirada negra
con esos ojos
que ahora llevas!

Sonreíste. ¡Qué silencio,
qué falta de fiesta!
¡Cómo me puse a buscarte
en tu sonrisa, cabeza
de tierra,
labios de tristeza!

No lloras, no llorarías
aunque quisieras;
tienes el rostro apagado
de las ciegas.

Puedes reír. Yo te dejo
reír, aunque no puedas.

 JAIME SABINES

Propuesta de FRANCISCO LIRA



ME GUSTÓ QUE LLORARAS


¡Qué blandos ojos
sobre tu falda!

No sé. Pero tenías
de todas partes, largas
mujeres, negras aguas.

Quise decirte: hermana.
Para incestar contigo
rosas y lágrimas.

Duele bastante, es cierto,
todo lo que se alcanza.
Es cierto, duele
no tener nada.

¡Qué linda estás, tristeza:
cuando así callas!
¡Sácale con un beso
todas las lágrimas!

¡Que el tiempo, ah,
te hiciera estatua!

 JAIME SABINES

Propuesta de PEP POL

lunes, 10 de mayo de 2021

Recital de abril. JoanTorrijos

 

CÓMO HAN DE SER TUS OJOS


Mujer... no tendré un beso de niño para ti
ni de viejo, ni de sátiro...
cuando vengas no besaré tus mejillas
ni tu frente, ni tus labios.
Pondré mi boca en los pliegues
recogidos de tus párpados
y beberé el agua clara
que suba a tus ojos claros.
Trae unos ojos azules, mujer,
trae unos ojos azules, 
de un azul tranquilo y claro
que tengo sed...
sed de peregrino cansado
de muchas jornadas duras
por caminos solitarios
y quiero
llevar mis labios
al agua clara y tranquila
de un remanso que refleje
un cielo tranquilo y claro.

León Felipe

Recita: Joan Torrijos

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viernes, 30 de abril de 2021

Poema de Joan Torrijos

 

EL CAMINO DEL OLVIDO

 

Campesino eres de los campos andaluces.

Vareando los olivos estás,

día tras día sin parar,

cayendo las aceitunas en el suelo,

que con tus manos frías

en capazos las recogerás.

 

Y así seguirás, olivo tras olivo,

aunque te duela la espalda,

tu deber es continuar vareando, 

hasta terminar la jornada.

 

Tu dueño y señor

era de los más ricos del pueblo,

que con su caballo, llamado "Trueno",

se paseaba controlando sus terrenos.

 

Sí que te pagaba, y te conformabas

con los jornales que hacías,

pero no era suficiente,

por el trabajo que realizabas.

 

En pleno invierno,

con ese frío tan intenso,

por mucho que te abrigaras,

tus manos y pies

se te congelaban.

 

En pleno verano, tu dueño

otras tareas te mandaba,

con un calor asfixiante,

que, hasta los animales de labranza,

se agotaban al instante.

 

Era tu medio de subsistir

en este pueblo de Andalucía,

y tuviste que resistir

en esta hermosa villa.

 

Quizás olvidaste aquel camino

que un buen día te ofreció el destino.

 

Pudiendo mejorar tu situación

te la dejastes perder,

y todo por no dejar

el pueblo que te vió nacer.

 

Joan Torrijos

miércoles, 10 de marzo de 2021

Recital de febrero. Juan Torrijos.

 

NIÑOS SIN FUTURO


Nos ha tocado vivir en una época

muy difícil, hay países con gobernantes

ambiciosos de mucho poder,

con sus tronos de oro y riquezas por doquier.

 

En sus grandes extensiones de terreno

tienen montadas sus grandes mansiones,

y esos señores, para protegerse,

están rodeados por matones.

 

No les importa pisotear a su pueblo

y tenerlo en su puño,

porque de esta manera

lo tiene atado en su "mundo".

 

Y cada día que pasa

más dinero tienen en sus arcas

de tanto exprimir al pueblo,

que hasta les quitan sus sueños.

 

Las familias con pocos recursos

hasta tienen que vender

a sus propias hijas,

para no volverlas a ver.

 

No les importa la edad de esas niñas

para entregarlas a hombres

que no tienen ningún escrúpulo,

de esas niñas que no tienen futuro.

 

Otros niños, por un puñado de comida

o poco más, trabajan en duras tareas,

explotándoles jornadas completas,

para empresarios sin penas.

 

También hay gobernantes

que en vez de cogerlos de la mano

y darles un lápiz para escribir,

les dan un arma para enseñarles

a matar y a morir.

 

Y yo me pregunto: ¡Dios mío!

¿Cómo es posible que, si es verdad

que el hombre es el animal

más inteligente de la Tierra, puedan ocurrir

estas barbaridades tan horrendas?

 

Si yo tuviera poder, pero más que

todos ellos, y con una varita mágica,

la levantaría y diría: ¡Dios mío! Sólo

te pido un deseo, déjame acabar

con tanta injustícia y maldad,

para que esos niños puedan vivir

en amor y libertad.

 

Joan Torrijos,  any 2007.

ESCÚCHALO AQUÍ




lunes, 1 de febrero de 2021

RECITAL VIRTUAL DE ENERO. Francisco Brines .2

 


PARA UNA MIRADA


Miras, con ojos luminosos,
mientras hablo, mis ojos. Los cabellos
son fuego y seda,
y el rosa laberinto del oído
desvaría en la noche,
acepta las razones que doy sobre una vida
que ha perdido la dicha y su mejor edad.
¿Cómo me ven tus ojos? Yo sé, porque estás cerca,
que mis labios sonríen,
y hay en mí delirante juventud.
Inocente me miras, y no quiero saber
si soy el más dichoso hipócrita.
Sería pervertirte decir
que quien ha envejecido es traidor,
pues ha dado la vida
o dado el alma,
no sólo por placer, también por tedio,
o por tranquilidad;
muy pocas veces por amor.

He acercado mis labios a los tuyos,
en su fuego he dejado mi calor,
y emboscado en la noche
iba espiando en ti vejez y desengaño.

 

(Aún no)

Rapsoda: Francisco Lira



EL PORQUÉ DE LAS PALABRAS

                                              A Fernando Delgado

No tuve amor a las palabras;
si las usé con desnudez, si sufrí en esa busca,
fue por necesidad de no perder la vida,
y envejecer con algo de memoria
y alguna claridad.

Así uní las palabras para quemar la noche,
hacer un falso día hermoso,
y pude conocer que era la soledad el centro de este mundo.
Y sólo atesoré miseria,
suspendido el placer para experimentar una desdicha nueva,
besé en todos los labios posada la ceniza,
y fui capaz de amar la cobardía porque era fiel y era digna del hombre.

Hay en mi tosca taza un divino licor
que apuro y que renuevo;
desasosiega, y es
                                 remordimiento;
tengo por concubina a la virtud.
No tuve amor a las palabras,
¿cómo tener amor a vagos signos
cuyo desvelamiento era tan sólo
despertar la piedad del hombre para consigo mismo?
En el aprendizaje del oficio se logran resultados:
llegué a saber que era idéntico el peso del acto que resulta de lenta reflexión y el gratuito,
y es fácil desprenderse de la vida, o no estimarla,
pues es en la desdicha tan valiosa como en la misma dicha.

Debí amar las palabras;
por ellas comparé, con cualquier dimensión del mundo externo:
el mar, el firmamento,
un goce o un dolor que al instante morían;
y en ellas alcancé la raíz tenebrosa de la vida.
Cree el hombre que nada es superior al hombre mismo:
ni la mayor miseria, ni la mayor grandeza de los mundos,
pues todo lo contiene su deseo.

Las palabras separan de las cosas
la luz que cae en ellas y la cáscara extinta,
y recogen los velos de la sombra
en la noche y los huecos;
mas no supieron separar la lágrima y la risa,
pues eran una sola verdad,
y valieron igual sonrisa, indiferencia.
Todo son gestos, muertes, son residuos.

Mirad al sigiloso ladrón de las palabras,
repta en la noche fosca,
abre su boca seca, y está mudo.

 

(Insistencias en Luzbel)

Rapsoda: Araceli Moretó



LA CERRADURA DEL AMOR

Soluciona la noche con monedas:
pagas así la cama.
Mas aquello por lo que tanto dieras
(o quizás dieras poco):
la promesa del cielo (que es lo eterno)
o esta vida final (el desengaño),
por el amor lo dieras casi todo.
Mas si lo ves venir aguarda altivo
porque el don que te llega lo mereces.
No le opongas dureza, mas que llame
a la puerta cerrada. No te fíes
de la belleza de un semblante joven,
y escruta su mirada con la tuya;
ayude la experiencia de los años
para tocar el alma. Si algo sabes
debe servirte mucho en esas horas.
Puede que, a quien esperas, le despidas,
y te quedes más solo.
Mas el amor no pagues con monedas,
no mendigues aquello que mereces.

 

(Insistencias en Luzbel)

Rapsoda: Joan Torrijos


Mira y escucha en YouTube: Francisco Brines

sábado, 12 de diciembre de 2020

RECITAL VIRTUAL DE NOVIEMBRE. Alfonsina Storni .2

 






Noche divina


Este jardín nos cede su delicia,
nos cede el árbol de manzanas lleno.
Fuente de dioses a la sed propicia,
pan del instinto, para el hambre, bueno.

Mas blanco mármol sin igual pudicia
fija en nosotros su mirar sereno:
muslo desnudo, vigoroso el seno,
puro, como la luz que lo acaricia.

Se hacen tus ojos demasiado azules,
cubren tus manos impalpables tules
y algo divino te levanta en vuelo.

No cortemos la fruta deleitosa
y mira el alma en una nube rosa,
cómo es de azul la beatitud del cielo.

Rapsoda: Joan Torrijos




Humildad


Yo he sido aquella que paseó orgullosa
el oro falso de unas cuantas rimas
sobre su espalda, y se creyó gloriosa,
de cosechas opimas.

Ten paciencia, mujer que eres oscura:
algún día, la Forma Destructora
que todo lo devora,
borrará mi figura.

Se bajará a mis libros, ya amarillos,
y alzándola en sus dedos, los carrillos
ligeramente inflados, con un modo

de gran señor a quien lo aburre todo,
de un cansado soplido
me aventará al olvido.


Peso ancestral


Tú me dijiste: no lloró mi padre;
tú me dijiste: no lloró mi abuelo;
no han llorado los hombres de mi raza,
eran de acero.

Así diciendo te brotó una lágrima
y me cayó en la boca... más veneno:
yo no he bebido nunca en otro vaso
así pequeño.

Débil mujer, pobre mujer que entiende,
dolor de siglos conocí al beberlo:
oh, el alma mía soportar no puede
todo su peso.

Rapsoda: Elisabet Cruz




Voy a dormir


Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación, la que te guste;
todas son buenas: bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes…
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides… Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido

Rapsoda: Francisco Lira




Alma muerta


Piedras enormes, rojo sol y el polvo
alzado en nubes sobre tierra seca…
El sol al irse musitó al oído:
el alma tienes para nunca muerta.

Moviéndose serpientes a mi lado
hasta mi boca alzaron la cabeza.
El cielo gris, la piedra, repetían:
el alma tienes para nunca muerta.

Picos de buitre se sintieron luego
junto a mis plantas remover la tierra;
voces del llano repitió la tarde:
el alma tienes para nunca muerta.

Oh sol fecundo, tierra enardecida,
cielo estrellado, mar enorme, selva,
entraos por mi alma, sacudidla.
Duerme esta pobre que parece muerta.

Ah, que tus ojos se despierten, alma,
y hallen el mundo como cosa nueva…
Ah, que tus ojos se despierten, alma,
alma que duermes con olor a muerta…

Rapsoda: Jesús Pico




¡Adiós!


Las cosas que mueren jamás resucitan,
las cosas que mueren no tornan jamás.
¡Se quiebran los vasos y el vidrio que queda
es polvo por siempre y por siempre será!

Cuando los capullos caen de la rama
dos veces seguidas no florecerán...
¡Las flores tronchadas por el viento impío
se agotan por siempre, por siempre jamás!

¡Los días que fueron, los días perdidos,
los días inertes ya no volverán!
¡Qué tristes las horas que se desgranaron
bajo el aletazo de la soledad!

¡Qué tristes las sombras, las sombras nefastas,
las sombras creadas por nuestra maldad!
¡Oh, las cosas idas, las cosas marchitas,
las cosas celestes que así se nos van!

¡Corazón... silencia!... ¡Cúbrete de llagas!...
—de llagas infectas— ¡cúbrete de mal!...
¡Que todo el que llegue se muera al tocarte,
corazón maldito que inquietas mi afán!

¡Adiós para siempre mis dulzuras todas!
¡Adiós mi alegría llena de bondad!
¡Oh, las cosas muertas, las cosas marchitas,
las cosas celestes que no vuelven más!...

Rapsoda: Antonio Bizarro



miércoles, 13 de mayo de 2020

JOAN TORRIJOS: La herencia de la tierra

 

  Te encenderé la luna

 

 En aquel rincón de su casa

la leña del olivo está ardiendo,

calentándose está el anciano

fumándose una pipa y cavilando.

 

Pensando está, si mis tierras de labranza,

cuando ya no pueda cuidar de ellas,

que ha sído todo el trabajo de mí vida

cultivarlas y recoger sus frutos.

Mis hijos se han desentendido de ellas,

mí señora aunque también ayuda,

pero se está haciendo mayor, y, ya no puede

en las varias tareas del campo.

 

El anciano mientras seguía calentándose,

tenía la mirada fija en los leños ardiendo,

su pensamiento fue algo increíble,

sería capaz de encender la luna.

 

Si alguno de sus nietos siguiera sus pasos,

en cultivar sus tierras queridas,

pasado algún tiempo, uno de los nietos

ponía cierto interés en las tareas de labranza.

Los hijos no pusieron ningún interés

en las tierras del abuelo,

porque sé fueron a la ciudad

a las empresas industriales

 

Cuando este nieto le preguntaba

al abuelo la utilidad de cada herramienta,

y para que servían, sé entusiasmó

lo atento que estaba con las explicaciones.

El muchacho se hizo mayor de edad,

y poco a poco, fue aprendiendo

a cultivar las tierras del abuelo,

el cual estaba muy contento

de las tareas que hacía su nieto.

 

El anciano había decidido,

cuando hubiera fallecido,

dejarle todos los cultivos a su nieto

porque era el único que hizo

que no se perdieran las tierras.

 

 

Joan Torrijos 16/10/16




Imagen tomada de Internet.

lunes, 20 de abril de 2020

JOAN TORRIJOS: El silencio que aún nos duele.



LA SOMBRA DEL SILENCIO
                    
El silencio está dormido,
águilas sobrevolando
sospechan algo escondido.

Ya duermen bajo la tierra,
tanto hombres como mujeres
enterrados en la sierra,
en las cunetas o Mieres.

Fueron los fusilamientos
que acabaron con sus vidas,
no tuvieron miramientos,
fueron mentes corrompidas.

Las aves siguen volando,
observando, están calladas
las tumbas que andan buscando
y sin haber sido halladas.

Han pasado muchos años,
familias desesperadas
buscando entre los castaños
con herramientas y azadas.

Algunas han encontrado,
pero son los gobernantes
que nunca están a su lado
para ayudarles cuanto antes.

Joan Torrijos
           (14/4/18)


viernes, 13 de marzo de 2020

Joan Torrijos se'n recorda i ens recorda aquella àvia


AQUELLA ÀVIA


Aquella àvia, amb
els seus cabells platejats
que sempre els portava
brillants com un mirall,
ben recollits i ben lligats.

Cada dia s’aixecava
ben d’hora, cosa que
no li importava
res ni mica

Solia vestir amb
els seus vestits grisencs,
amb uns tons florejats
que els portava
molt ben elegants.

Era la manera de vestir
de la seva època,
perquè entonava
amb la seva bellesa.

Una persona que estimava
i es deixava estimar.
Quan anaves a veure-la,
sempre atenta estava.

Els seus ulls ho deien tot,
com la bondat que tenia
i la seva senzillesa, sobretot
en cada moment del dia.

Era portadora
de carinyo i amor.
Mai deia una paraula
més alta que l’altra.

No sabia llegir ni escriure
De petita no havia anat
mai a l’escola, perquè havia de fer
les tasques de l’horta.
  
Ens va deixar, en
una edat avançada, i molts la vàrem plorar
a aquella àvia,
que mai la podrem oblidar.

Joan Torrijos



jueves, 31 de enero de 2019

Joan Torrijos: SENTIR


Siento mucho dolor por que se maltrate a los niños.
Siento mucho dolor por que haya guerras en el mundo.
Siento mucho dolor por el maltrato a la mujer.
Siento mucho dolor por el maltrato al hombre.
Siento mucho dolor por los niños que pasan hambre y frío.
Siento mucho dolor porque no se cuida a los ancianos como se merecen.
Siento mucho dolor porque se maltrata a los animales.
Siento mucha rabia porque se destruyen los bosques.
Pero lo que más siento, es que no siento nada por las personas que no tienen ningún sentimiento hacia las que sienten.

Joan Torrijos Marti



martes, 27 de febrero de 2018

DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA (21 de marzo)


Una poesía



Muchos poetas de antaño,
escribieron grandes poesías,
por su contenido y narración,
muchas de ellas famosas son.

Algunos de ellos, grandes maestros fueron,
sabían muy bien inspirarse,
y cuando escribían,
más de una hoja romperían.

A pesar de que expresaban
lo que en su interior sentían,
y, al no haber libertad de expresión,
a varios de ellos los metieron en la prisión.

Han pasado muchos años
de lo que ocurrió en antaño,
y hoy, al haber libertad de expresión,
muchas personas escribimos bonitos poemas,
sin temor a la opresión.

Que día tan hermoso,
se ha escogído este gran día,
el veintiuno de Marzo,
que es principio de la primavera,
para dedicárselo a la poesía
porque es muy bella.


Joan Torrijos















jueves, 4 de enero de 2018

Pepita Sáez y Joan Torrijos: EL COMPROMISO CON LA POESÍA: AMOR Y LUCHA EN COMÚN

        


GUITARRA DÍMELO TÚ

Guitarra dímelo tú, 
Pepita Sáez 
con tus notas flamenqueras 
que tienes al despertar 
con esa gracia hechicera 
cuando afinas tu garganta, 
cuanta alegría nos das, 
pero también tienes penas 
y las quieres ocultar.

Acompañaste a los grandes 
con tu salero y virtud, 
con tus notas despertabas 
el duende que llevas tú.

A Federico García Lorca, 
entre todos los poetas, 
él defendía el amor 
sin condición ni barreras, 
él llegó a los rincones 
más humildes de La Tierra, 
dejando el calor de un beso 
con sabor a hierbabuena.

Guitarra dímelo tú, 
que todo el mundo lo sepa, 
que el poeta granadino 
para muchos fue un profeta

¡Ay Granada, Reina y Mora! 
que guardas en tus murallas 
el embrujo de tu gente 
y el sonar de una guitarra.

Si volviera a renacer 
entre tu pueblo sencillo, 
las voces que te acallaron 
con las notas más solemnes 
seguro que repetirías, 
vive Lorca entre nosotros 
y entre el polvo sus cenizas.


Pepita Sáez Abellán






Joan Torrijos
 MI   JARDÍN

En la tierra en que nací,
unas semillas sembré.
El tiempo las vio crecer,
y con amor las cuidé.

Allí, un jardín floreció
con gran variedad de plantas.
Nació un clavel carmesí
y también tres rosas blancas.

El corazón, si pudiera,
en mil pedazos daría
que alimentara a estas flores
que son parte de mi vida.

Las semillas que sembré
me llenaban de esperanzas.
Pero un día, desperté
y vi como se marchaban
las flores de mi jardín.

Mis desvelos por cuidarlas
ya no sirvieron de nada.
Mi cariño, y alabanzas,
con el tiempo se alejaban.
De noche, yo deambulaba
por las calles y las plazas,
con lágrimas las regué.
Su recuerdo me angustiaba.

Y, a partir de ese momento,
con luz serena y clara,
que iluminó aquel sendero,
a solas me consternaba.

Mi sentimientos expreso,
con la pluma, en estos versos
que dan aliento a mi alma.
¡Sin ti, no podré vivir!
¡Si no estás, algo me falta!

Como el aire que respiro.
¡El perfume de mis plantas!
¡Los aromas del jardín!
¡Flores que me acariciaban!
¡Sin ti, no podré vivir!
¡Sin ti, amor, no tengo nada!


Joan Torrijos Martí




Pepita Sáez Abellán, nacida el 12/10/1942, en Santa Cruz (Murcia), de profesión peluquera. Reside en Sabadell desde el año1948. Actualmente está jubilada.
Escribe poemas desde hace 30 años, principalmente poesía comprometida.

Joan Torrijos Martí nació el 22 de julio de 1946 en Sant Feliu de Llobregat.
Con 14 años ya trabajaba y asistía a clases particulares por las noches.
Al jubilarse en la empresa farmacéutica en que estaba empleado toma la pluma y comienza a escribir poemas: de amor, reivindicativos, sociales...

Ambos comparten vida en común. Y comparten su poesía en los dos grupos poéticos de Sabadell de los que forman parte activa.


Dos poemas de LOS TULIPANES SON DEMASIADO ROJOS, de Teresa Gómez

EQUILIBRISTA   Porque una palabra es el sabor que nuestra lengua tiene de lo eterno, por eso hablo. ROSARIO CASTELLANOS   Si n...