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miércoles, 10 de abril de 2024

NO QUIERO VERTE de Manuel Orellana. Revista poètica 1.20

 



No quiero verte.

Cada vez que te veo,

veo mi muerte.

 

La muerte de mi pensamiento,

sólo se queda embelesado en el fondo de tus ojos.

Son la luz del alba,

la alegría de la mañana, la serena tarde y la dulzura de una noche estrellada.

 

No quiero verte.

Cierro los ojos y te veo con la mente,

mirándote fijamente.

No hay oscuridad, ni distancia… y el sentimiento se me estremece.

 

No quiero verte.

Quédate ahí, donde no pueda verte. En la distancia. Detrás de un muro.

 

No te escondas en jardines ni en prados de magarzas, ni en bosques de tornillos,

romeros y jaras… no te escondas.

 

Que mi sentimiento te descubre entre rosas y azucenas, por el aroma de tu pelo; por la sencillez de tu esencia; por tu mirada limpia y clara;

como arroyo de agua clara de mis sueños.

De mi tierra amada.

 

No. No quiero verte. Eres mi muerte.

 

Manuel Orellana

lunes, 25 de marzo de 2019

M. Orellana: Hazme una coraza de hierro


Hazme una coraza de hierro


Humanos de hierro siento cabalgar por mi cerebro,
amigo poeta del hierro,
hazme una coraza que no quiero
que me vean llorar por un hermano muerto.
Amigo poeta del hierro,
hazme una coraza de acero,
que no quiero que vean mi sufrimiento,
cuando hoy leo en el periódico,
otro niño sin colegio, otro niño hambriento,
otro niño con arma de fuego,
hazme la coraza de hierro,
que no quiero que vean como muero por dentro.
Amigo poeta del hierro,
hazme de acero,
es que no ves como lloro por dentro
y no quiero que me vean débil,
quiero ser de puro acero,
para soportar lo que veo.
¿No veis lo que yo? ¿estáis ciegos?
Mirad a vuestro alrededor,
nuestros hermanos están muriendo,
hoy quisiera estar ciego, ciego de sentimiento,
para no sentir esta rabia que me quema.
Amigo, hazme una coraza de acero
que ni las flechas de cupido
traspasen este corazón,
que siento que se sale al aire.
Quisiera estar muerto,
antes de ver tanta miseria alrededor de mi cuerpo.
Amigo poeta del hierro,
labra mi cuerpo a golpe de soplete,
que mi alma se está yendo.
¡No me mires!
Que estoy llorando y me avergüenzo.
Mañana en mi café,
seguiré leyendo el periódico,
seguirá sangrando mi pecho,
por la daga de un mal entendimiento,
el tiempo no lleva en su torbellino,
envueltos en un mar revuelto,
¿que nadar sirve?
Solo para alargar la agonía del sentimiento.
Amigo poeta del hierro,
hazme de acero,
no ves que me daña hasta el viento.


Manuel Orellana


jueves, 15 de febrero de 2018

Manuel Orellana: BUSCANDO SONRISAS



Manuel Orellana 




NIÑO POR FUERA,
MAYOR POR DENTRO


Observador y quieto.
Niño por fuera, mayor por dentro,
Inerme y dolido en el pensamiento,
¡Qué impotencia: no saber ni poder
expresar mis sentimientos!
A veces puros. Otras endemoniados de odio.
¿Qué ha de ver y sufrir un niño
para sentirse muerto?
Injusticia de sus mayores.
Muchas palabras y pocos hechos.
Cantos injustos de aquellos que miran al cielo.
Pecados imputados,
al sentir el despertar de la vida.
Sufrir censuras en su cuerpo.
Pocas alegrías y esperanzas de futuro.
Mucho infierno, sacrificio,
oscuridad, gloria...
¡sólo muerto!
¿Qué podemos pedirle
a los niños de ese tiempo?

Manuel Orellana

Manuel Orellana Alcaide nace en Santa Elena (Jaén) en 1948.
Se traslada a Cornellá en 1960 y desde1972 reside en Sant Joan Despí.
Ha publicado tres libros de poemas:
Y tú qué piensas, Poemas (1995)
Tejiendo la cuerda (2012)
Buscando tu sonrisa (2014)


Dos poemas de LOS TULIPANES SON DEMASIADO ROJOS, de Teresa Gómez

EQUILIBRISTA   Porque una palabra es el sabor que nuestra lengua tiene de lo eterno, por eso hablo. ROSARIO CASTELLANOS   Si n...