viernes, 27 de marzo de 2020

Poema del día, LUIS ARRANZ: el llanto a la manera clásica.


LLORANDO DE LOS MIS OJOS

(Exhorto desalentado)

Llorando de los mis ojos
sangre y hiel, besé sus pies;
y allí, clavado de hinojos,
clamé a mi amada después:
¡Muerto yago! ¡Inerte estoy
-inconfeso y sin perdón-
si me abandonaras hoy!
¡Aparta tu maldición…
o sólo seré despojos,
reliquia, desolación…!
               
¡Exánime te persigo!
¡Me desgarro! ¡Lloro a mares!
Y, únicamente, consigo
aunar zozobra y pesares,
a causa de este castigo
que es, ya, epitafio de muerte.
¡Postrado, ante ti, mendigo
lo que, antaño, fue tenerte
y, hogaño, me retornares!
                 
¡Ay! ¡Si yo tuviera acceso
a tu lecho y aposentos!
A este corazón travieso…
¡Tan pletóricos momentos
le permitieran soñar!
Pero tú, cruel, me desdeñas
al mis ruegos rechazar
y, en zaherirme, te empeñas.
                   
¡Por piedad, amada mía…!
Imploro a tu corazón
-noche a noche, día a día-
cese esta tribulación
que, otrora fuera ilusión,
y, agora… ¡me mataría!


Luis Arranz



1 comentario:

  1. He tenido que releerlo, pues pensaba, así de entrada que era un poema de nuestros grandes poetas, esos que seguimos y admiramos. He visto que no, que es del maestro, de Luis Aranz. Aunque ya nos tiene acostumbrados a la soltura de su pluma como gran poeta, es este poema como la guinda del pastel, en vocabulario de los grandes.
    Enhorabuena Luis, magnifico poema.

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