viernes, 19 de mayo de 2023

PRIMAVERA EN QUE NO SIENTES..., poema de Luis Arranz

 



PRIMAVERA EN QUE NO SIENTES…


(Oda a Germinal, Floreal y Pradial)

 


 Primavera en que no sientes

la alegría de la vida…

¡Es… primavera perdida!

 

La luz del Alba aparece.

El campo exhibe su flora.

Y, con su frescor, la aurora

lo engalana y enternece.

 

¡El animal macho grita!

Busca una hembra que -encelada-

reconozca su llamada

y, sus señuelos, admita.

 

El frío ya es un anciano

que va cerrando sus puertas.

Veredas, ayer desiertas,

hoy lucen porte galano.

 

El aire que nos roncea…

tiene un frescor diferente.

Exquisita y dulcemente,

el cuerpo y la mente orea.

 

Primavera en que no sientes

que el corazón es tu vida…

¡Es… primavera perdida!

 

¡Galantemente, nos lega

la estación más primorosa!

¡La más florida y hermosa

que, a los amores congrega!

 

… Y le da un bronce a la piel;

y da vida a la poesía;

y alarga la luz del día

para recrearse en él.

 

Cuando los “idus” de Mayo

evocan, en las memorias,

exigencias amatorias

con la firmeza de un rayo,

 

los hombres y las mujeres

sienten su sangre agitarse

y, en un lecho, en donde amarse,

se entregan a los placeres.

 

Primavera en que no sientes

que, el amor es ley de vida…

¡Es… primavera perdida!

 

   ¡Ay, Primavera!

 

Con las lluvias y los vientos, engrandeces

en el agro, los colores, Germinal.

Y, en rociando… ¡A los renuevos, presto creces!

 

Luengos días, tan lozanos y vivaces,

nos deparas placidez. ¡Es Floreal!

¡Savias nuevas… a los predios más feraces!

 

En los cuerpos, los fluidos resucitas.

Y, en las almas, los aromas de “Pradial”,

nos traspasan, en fragancias exquisitas.

 

Estos tiempos… en ungirse, estacionales…

Del anímico rebrote natural,

son testigos, por demás, excepcionales…

¡De la vida y los amores, por igual!

 

Luis Arranz Boal

domingo, 14 de mayo de 2023

CUANDO ME MIRAN TUS OJOS…, poema de Francisco Lira

 

Cuando me miran tus ojos

abiertos de par en par,

un universo de ternura

me embriaga de felicidad.

Cuando regalas dulzura,

sonrisas y bienestar,

mis brazos te acarician

y te abrazan sin cesar…

Son tus ojos dos espejos

que me miran con bondad,

tu cara, puro sentimiento,

que brilla con intensidad.

Tu cuerpo es armonía

de hermosura sin igual,

son tus gestos fantasía

que enamoran sin maldad.

Tu mirada es utopía

de amor y curiosidad,

y me llenas de alegría

cuando tus manos me das.

 

Cuando me miran tus ojos

me desarmas sin piedad

con esa mirada clara,

y ese brillo en tu mirar…

Cuando me miran tus ojos

me regalas felicidad,

y un universo de estrellas

en tu cuna brillarán…

Son tus ojos dos luceros

que me embrujan sin final,

y yo te escribo este poema

con versos que invitan a soñar…

Cuando me miran tus ojos

un paraíso me das,

de emociones y sentimientos…

de ternura y bondad.

Cuando me miran tus ojos

       mis versos quieren volar

para regalarte un cielo de estrellas

y te besen sin cesar…

 

                                      “para Otto, mi nieto”

  

Francisco Lira  (Febrero 2023)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

martes, 14 de febrero de 2023

AGUA CAMBIANTE, AMORFA


Brisa sin par, olor sobre la roca

sabor pegado a la boca, de sal.

En el aire se mezclan los efluvios,

del elocuente aroma de mar.


Olas intermitentes con su ronda,

engañan al agua cambiante, amorfa.

Espuma de la ola, cresta fustigante,

sayón de acantilados penitentes.


El mar, espejo de color tornasolado,

de cielos claros obviando nubes

que besan el mar, beso de esponja

cúmulo de aerosol llorando lluvia.


Penumbra de sol y luna titubeantes,

eclipses osados, reyes de la sombra,

con negra radial muerde los astros,

tierra en tinieblas y mar en brumas.


Atletas del océano a mar abierto,

delfines corren radiantes sin meta,

saltando pista libre de obstáculos.

Y el agua les presta a sus siluetas

un esbozo de crines ondulantes.


Auri



sábado, 31 de diciembre de 2022

COMPONER, RECITAR…

 

Poema donde se combinan métrica, orden alfabético y semántica.



Los poetas recitamos.

Los poetas componemos.

Los poetas sugerimos.

Los poetas, siempre, somos

del verbo, oficiantes sumos.


Al escribir, se abre un faro

que ilumina tu sendero.

Exhalas hondo suspiro

cuando encuentras tu tesoro:

“un poema noble y puro”.


Ante un público expectante,

no nos ponemos disfraz.

A quien nos viene de frente,

demostramos honradez.

En caso que alguien nos pinte,

que lo haga en la nariz.

Lanzamos, al horizonte,

la fuerza de nuestra voz

y, a quien, perdido, pregunte,

le irradiamos nuestra luz.


Cuando el escollo aparece,

un buen trovador mesura.

Cuando el poema amortece,

el autor, al fin, clausura.

Cuando el poeta florece,

versar, en dicha, procura.

Cuando el lirismo entristece,

la inspiración se satura.

Cuando el rapsoda merece,

la buena Musa le augura.


A pesar de la tristeza,

la poesía existe.

A pesar de la censura,

la poesía resiste.

A pesar de la pobreza,

la poesía subsiste.

A pesar de la incultura,

la poesía persiste.

A pesar de mi torpeza,

este poema leíste.


Luis Arranz Boal 


martes, 27 de diciembre de 2022

Una Navidad Atípica

Pronto llegaría la Navidad. Aquel año los tutores se propusieron que fuera distinta. En el orfanato eran cada vez más los niños internados. Tantos comensales limitaban mucho la ingesta de postres, golosinas y hasta los alimentos básicos escaseaban, no formando parte del menú ni tan siquiera en tan señaladas fiestas. 

Juan se ofreció a cortar el césped a la Sra. Mercedes y reparó la valla del jardín que amenazaba con caerse. Ella agradecida le obsequió con una gran bandeja de suculentas galletas recién horneadas.

Julio ayudaba a una pareja de disminuidos físicos, Ana y Alberto, en las tareas varias; la colada y la compra, sobre todo. Y ellos le correspondieron con parte de la leche en polvo y el queso que recibían de la Ayuda Social.

Cristian, un adolescente con dislexia, que debido a este problema aún no se había sacado el graduado, recibió la ayuda de Felipe, el mayor de todos y el que sacaba las mejores notas. Cristian construyó para el orfanato, un Nacimiento precioso confeccionado en cartón de roca.

Esteban se ganó a los chicos del barrio y los convenció para que formaran un equipo de futbol. Por pura desidia siempre holgazaneando por las calles del pueblo e inventando nada bueno, perdiendo lastimosamente el tiempo. Sus padres agradecidos aunaron voluntades y les regalaron una suntuosa cesta de productos navideños. Un jamón destacaba de los demás productos.

Llegó tan esperado día y por primera vez se podía ver y traducir el espíritu navideño, en abundancia. Las caras sonrientes, las hambres desatadas. Habían juntado las mesas y colocado sobre ellas todos los manjares obtenidos con su trabajo y la buena voluntad de las gentes..

Se hizo la hora de la cena y aquellos muchachos que habían hecho posible aquel festín no aparecían.

No tardaron mucho. Julián llegó acompañado por la Sra. Mercedes. Poco más tarde apareció Julio con Ana y Alberto que manejaban con destreza la silla de ruedas. Felipe se pasó a buscar a Cristian. La profesora y los profesores se mostraban encantados con el Nacimiento y alabaron las buenas manos de este muchacho. También el equipo de futbol quiso acompañarles y su entrenador, Esteban, se sentía orgulloso.

Todos los improvisados invitados aportaban bebidas y refrescos. Fue la primera vez que los mayores pudieron brindar con cava. Una gran pancarta recorría el salón donde los pequeños habían dado color a las enormes letras que expresaban ¡¡¡Feliz Navidad Solidaria!!!

Aquella noche clara. Tan clara que parecía que la Vía Láctea iba a acabar derramando, sobre la tierra, infinidad de estrellas chiquititas, Papá Noel se afanaba en entregar sus regalos: Juguetes, mantas, ropa de abrigo y mucha leña para alimentar la vieja chimenea; donde solían reunirse las noches de invierno para contar cuentos. Papá Noel estaba tan contento, que hasta se permitió hacer una elipse en el cielo con el trineo y la ayuda de los renos.

¡¡¡Jojojooo!!! ¡Feliz Navidad Muchachos!           

Auri García 

viernes, 2 de diciembre de 2022

EL SOL PALIDECIÓ, poema de María Naranjo

 

EL SOL PALIDECIÓ

 

Subí al borde de la nada

donde los sueños descansan

y el atardecer se inclina

buscando allí la esperanza.

 

No alcanza el conocimiento

para aceptar la palabra,

la que amenaza en mis sueños

para borrarme tu cara.

 

Aún no puedo comprender

el silencio que desgarra,

mientras mi alma se aferra

a ese perfil de tu rostro.

 

Muchas veces me pregunto

como si en sueños hablara

que ha sido de aquella dicha

que despierta contemplara.

 

Muchas veces voy soñando

con el mar o la montaña,

el sigilo de la noche

o el eco en la madrugada.

 

No me alcanza la razón

para aceptar que tus ojos,

esos que me dan la luz,

se escondan tras la ventana.

 

Nunca el sol palideció

de repente y desolado

dejando un alma tan fría

como temblando mi alma.

 

María

miércoles, 2 de noviembre de 2022

Un nuevo poema de Luis Arranz

 

   ME INCLINO ANTE TI

 

Me inclino -ondeando mi capa-

y me quito la chistera,

ante quien me atrae por guapa;

me embruja por hechicera

y, con su magia, me atrapa.

 

Con este ramo de flores,

y la fe que ahora te ofrezco

en versos, odas, loores…

postrado, ante ti, aparezco

pretendiendo tus amores.

 

Un huracán –sin barreras-

me empuja a seguir tu estela.

Mis ataduras liberas

cuando sueño, en duermevela,

que, por mí, clamas y esperas.

 

Desde que te conocí,

me irradias un esplendor

que me transporta hacia ti.

Cabales viven: mi ardor,

mi impulso, mi frenesí…

 

Me fascina tu hermosura;

me ciega tu poderío;

me pierdo por tu apostura;

me enfurece el desvarío

y me mata la amargura.

 

Te suplico de una vez:

¡Voy a perder la razón!

¡Ya perdí la sensatez!

No mates mi aspiración…

¿Dejarás ya tu esquivez?

 

Quiero estar entre tus brazos.

Dentro de tu alma vivir.

Navegar por tus regazos

y, amante, poder sentir

que me prendes con tus lazos.

 

Una vida nos espera:

un cariño sin murallas,

¡quererte como yo quiera!

¡Buscarte donde tú te hallas!

¡Tenerme, siempre, a tu vera!

 

Poemas de Mario Obrero

  Los armónicos han entrado en el fémur de un neandertal en la forma arbórea del Giraldo de Molina y su bandera agujereada dos arcillosos se...