martes, 16 de julio de 2024

EL TIMÓN DE LAS PENAS, de Magdalena Morales. Revista poética 2.16

 


En el timón de las penas,

mi barco se ha parado.

Y es tan hondo mi dolor,

que, en el mar, ha naufragado.

 

Y no he querido luchar

ni vencer en las tinieblas.

Al mirar el mar de fondo

mi tristeza era más negra.

 

Pero una voz en los cielos

desde el mar o de la tierra

me sugirió, de repente,

que luchara por mis penas.

 

Que izara el barco a la mar

y extendiera, con sus redes,

la semilla del amor…

Pero no conseguí peces.

 

Encontré, por marinero,

un barco lleno de luz

y, en el timón, navegando,

la presencia de Jesús.

 

Èl, sí que salva mis penas.

Él, sí me vino a enseñar,

de ser náufrago perdido,

a haber encontrado la paz.

 

Magdalena Morales

domingo, 14 de julio de 2024

EL JUICIO DEL PARNASO, de Luis Arranz. Revista poética 2.15



                                      

En la Mitología griega, el monte Parnaso era el lugar en donde residían las Musas. Poder entrar en él, era la aspiración más alta de todos los poetas. La corona de laurel era el símbolo más preciado que distinguía a los grandes maestros.


De camino hacia el Parnaso, 

trovador, bardo y poeta…

antes que llegue el ocaso,

ascenderán a su meta.

 

Por senderos tortuosos;

por veredas peligrosas;

cansados y sudorosos;

con miradas afanosas…

 

por fin, a la entrada llegan.

Exhiben su producción

y, todos ellos alegan

valor y dedicación.

 

En un cofre, guarnecido,

hay quien muestra su poesía.

En cambio, otros han traído

alforja medio vacía.

 

Las Musas elegirán

entre ellos, a los mejores

y, sus nombres cantarán

con sus odas… sus loores…

 

Expectantes permanecen…

Sus dientes castañetean

y, las horas enlentecen…

Los nervios les espolean.

 

Clara noche los ampara;

la luna está en su esplendor;

 cada uno se prepara

y… ¡Aspira a ser el mejor!

 

¿Qué poemas les darán

acceso a la eterna gloria?

¿Qué cabezas lucirán

el laurel para la Historia?

 

¡La decisión se hace larga!

¡Las Musas son implacables!

¡Juzgar es pesada carga!

Los fallos… ¡Inapelables!

 

En las puertas del Parnaso

han aparecido, inscritos,

los que tienen libre el paso.

Los demás… ¡Son los malditos!

 

Los elegidos serán

laureados y dichosos.

Los malditos vagarán

por caminos escabrosos.

 

Poetastros, castigados

a la exclusión permanente.

Pronto serán olvidados.

¡Se pierden entre la gente!

 

Es… la rigurosidad

propia de excelsas Deidades.

Aquí no existen: piedad,

titubeos ni amistades…

jueves, 11 de julio de 2024

EL CIEGO, de Pepita Sáez. Revista poética 2.14




“No es más ciego el que no ve,

sino aquel que no quiere ver”

le decía este a un niño

que vagaba por la calle,

apoyado en su bastón

por la ceguera y el hambre.

 

Soy ciego, no tengo nada,

ciego por naturaleza.

Pero hay gente muy poderosa

que es más grande su ceguera.

¿No ven que hay hambre en el mundo

enfermedades y guerras?

 

Y yo, que puedo ver,

siento el bullicio en mis venas.

Cuando vago por las calles,

por los cerros y veredas,

oigo como llora el viento

silbándome en las orejas,

diciéndome en los oídos:

¡Ay! Cuánta gente tan ciega.

 

No oyen llorar a los niños

de hambre, frío y sin leña,

para calentar sus manitas

vacías de amor materno.

Que han quedado sin madre

que era su mayor riqueza.

Yo soy ciego, no lo olvides…

Ciego por naturaleza.

 

Dicen que el cielo es muy bello;

que la noche tiene estrellas…

Quisiera que hubiera una

que alumbrara los caminos

de esa gente que anda a ciegas;

para que no haya hambre,

enfermedades ni penas.

 

Que haga reír a los niños.

Que vuelva el hijo que esperas,

que se llevaron un día

de tus brazos a la fuerza.

Que silbe con fuerza el viento

curando, así, la ceguera

de aquel que no puede ver

aquello que tiene cerca.

 

Pepita Sáez


martes, 9 de julio de 2024

DEL TEMPS FUGISSER I TOT EL QUE ENS PERDEM, de Imma Solà. Revista poètica 2.13

 


Una rosa ha florit a casa meva

i jo ni tan sols me n’havia adonat…

Pètals de vellut en quan el sol es lleva

s’obren a son llarg bes d’enamorat.


Flor que et saps bonicai gran perfum emanes,

s’hi brinda la natura regals tan preuats,

per què distrets sempre en tasques mundanes

ja a tu no girem nostres ulls admirats?


Quantes flors com ella resten oblidades?

Quantes meravelles hem deixat passar?

A la vida breu han estat donades

i endutes pel temps sense replicar.


Recerco anys enrera per evocar dades,

joiosos moments d’infantil caminar.

Amb fets i anècdotes gairebé oblidades

i amigues que mai no he pogut retrobar.


Tota la mainada sortint de l’escola,

de flors boscanes creaven un ram.

Entre crits, rialles i xerinola,

unides talment per un sol lligam.


Cada Maig aspirava quantitat de flaires

amb arbres majestuosos i magnífics colors.

A res no era aliena i palpava en l’aire

l’excelsa natura escampant tresors.


No tenia cap pressa i comparava aromes,

d’assutzenes, lliris i roses feia un pom variat,

i fou l’àvia un dia qui, entre jocs i bromes,

el nom de cadascuna m’havia ensenyat.


Estampa floral inicià nostres vides.

Disfrutant d’un oci que ara és irreal.

Ahir era posible esfullar margarides.

Avui, quan mirem, són totes marcides;

pendents del rellotge: sols d’ell fem cabal.


Imma Solà


viernes, 5 de julio de 2024

DEAMBULANDO POR LAS NUBES, de Maria Teresa Català. Revista poética 2.12



Allá en lo alto, donde los horizontes se abrazan,

descubro la serenidad que anhela mi alma.

En el vaivén de las nubes, danza el misterio

y, en cada giro, la vida cobra los sentidos.

 

Desde las alturas, contemplo un mundo pequeño.

Sus misterios y sus ciclos se entrelazan.

En el susurro del viento, encuentro respuestas

y, en el danzar de las nubes, la verdad se desvela.

 

Entre los hilos de plata que tejen el firmamento,

mi espíritu se eleva como pluma

y, cada nube, un mensaje escrito lleva.

Una lección de vida. Una lección sin fronteras.

 

Así, en este paseo por las alturas,

mi alma encuentra reposo, encuentra claridad.

Y, mientras las nubes danzan en el cielo,

yo bailo con ellas y hallo sosiego.

 

Descendiendo de las nubes -y observando la vida-

se despliega ante mí un escenario distinto,

donde los brillos del cielo se desvanecen

y las sombras de la realidad se dibujan nítidas.

 

Rencores y odios emergen como sombras oscuras

(incomprensiones que pesan en el corazón).

El suelo firme me recibe con crudeza

y el velo de la fantasía me nubla el corazón.

 

En este mundo terrenal, donde las risas se mezclan con las lágrimas,

donde las promesas se desvanecen como el humo…

descubro lo frágil que es la existencia

y el dolor que anida en los recodos del alma.

 

Pero, en medio de la oscuridad, una luz brilla.

La esperanza que aún palpita en lo más profundo,

a pesar de los rencores, los odios, las heridas…

La vida sigue su curso con sus eternas miserias.

 

Aunque la realidad duela y asuste, sé que debo enfrentarla con valentía,

descifrando cada enigma, cada desafío… ¡con la certeza!

Que en algún lugar, la paz y la comprensión aguardan su momento

para tejer un nuevo horizonte de amor y perdón eterno.

 

Maria Teresa Català


miércoles, 3 de julio de 2024

DE NUEVO ESA PALABRA, de Pilar Pérez Merinero. Revista poética 2.11

 


Y, de nuevo esa palabra: Guerra

                                     ¿Es palabra?

De nuevo la palabra

que quiso quitarnos el otoño,

arrancar todas las hojas a la vez,

despojarnos, árboles maltrechos,

de las suaves hojas de la paz.

Sangre entre las gentes,

dolor, ausencias, crueldad,

bandera en carne viva.

Desde aquí,

¿qué hacer, qué dejar, qué pensar?

Quizá

¿Qué pensar en dejar de hacer?

¡Paz en esa Tierra!

Mezquinos, hasta para rezar…

¡No!

Queremos Paz Mundial.

De nuevo la guerra…

¿A quién puede interesar?

Te decimos:

No financies con manejos nuestra calma,

No vamos a comprar tus armas.

No está en venta, la paz.

Utopía o no, queremos Paz Mundial.

 

Pilar Pérez Merinero

 

lunes, 1 de julio de 2024

MOMENTOS, de Carlos Núñez. Revista poética 2.10



Mi relato es breve, como el tiempo del que disponemos.

Tengo miedo... miedo y, a la vez, me siento agradecido.

 

La reflexión me invita a no menospreciar nada.

Sobre todo, en esos  momentos, que te hacen sentir bien.

Aquellos en los que indescifrablemente,

el cerebro te empuja y, te  evoca una vez más,

 a la legítima inocencia.

 

Tengo miedo de pensar que, irremediablemente esta edad, no regresará.

 

Son circunstancias para el alma. Y que forman parte de mi exitencia.

Sé que siempre estará... lo rápido y lo lento; el ansia y el sosiego;

la tormenta y la calma; la verdad y la mentira.

Y sí... no es mentira, que la verdad, debería triunfar siempre

para lo bueno y lo malo también.

 

Es inevitable que, al tiempo que puedo estar disfrutando,

me asalte la inseguridad de que volver a repetirlo es... una incerteza. 

 

Pienso que estar con las personas, genera una química,

que se  nos refleja,  enriqueciéndonos, humanizándonos,

produciéndonos una sintonía emocional de afinidad y amistad.

 

Luego viene la añoranza ( si se dá  el caso) cuando  recuerdas con apego la ausencia o  pérdida de esas personas.

 

Tengo miedo, pues la oportunidad es de hoy,

de ahora.

Es efímera, como la vida… "que es tiempo".

 

Miedo de perder  la facultad de saber que, en cada paso,

está la plenitud del momento en que se vive.

 

 Ahora sólo pienso en la satisfacción de este momento,

el cual me reconforta y me hace feliz , en este instante.

 

En definitiva, el tiempo es vida y, la vida son "Momentos".

 Y estos momentos hay que vivirlos.

 

Carlos Núñez

Poemas de Mario Obrero

  Los armónicos han entrado en el fémur de un neandertal en la forma arbórea del Giraldo de Molina y su bandera agujereada dos arcillosos se...