domingo, 4 de agosto de 2024

MI CORAZÓN CANSINO, de Encarna Jiménez. Revista poética 2.23

 


Este corazón cansino,

que late dentro de mi pecho,

ansioso está de volar,

en mi pecho lo retengo,

quiere volar a otros lares

que están en mi pensamiento.

Quizás, cuando llegue el día,

que no me aten lazos fieros,

yo recoja mi equipaje

y mi corazón viajero,

juntos camino adelante

iremos sin rumbo cierto,

con la cabeza bien alta

y el paso firme y resuelto

como Quijote que avanza

dispuesto al enfrentamiento

de fantasmas y gigantes

que habitan dentro de mis sueños,

es don Alonso Quijano,

mi más cuerdo compañero

y mi corazón fiel Sancho

a su lado irá sin miedo,

arrogante y decidido,

por valiente y escudero.

Un día, cuando todos duerman,

nos iremos en silencio,

con la maleta ligera

raudos, prestos como el viento,

sin dejar rastro, ni huellas,

de que un día en otro tiempo

aquí anduvieron mis pasos

en este planeta infierno.

Mi corazón malherido,

hoy tan ajado y maltrecho,

le coseré sus heridas

y voy a echarle un remiendo

porque vuele libremente

sin trabas ni impedimentos.

que se remonte tan alto

como el águila en su vuelo,

este corazón que late

inquieto entre mis huesos:

voy a soltarte las alas

para que levante el vuelo.

 

Encarna Jiménez

viernes, 2 de agosto de 2024

LOS OJOS DEL LAGO, de Araceli Moretó. Revista poética 2.21

 



Si en las noches pudiera dormir como duerme el lago,

que oscuro refleja una turbia quietud,

plagadas de estrellas, reflejos extraños

sus aguas tan quietas, parecen fantasmas

que  piden clemencia, ausentes de luz.

 

Sus ojos me miran, los ojos del lago

y mi alma se inquieta con nueva inquietud

y luego el silencio, silencio pausado

y una débil luna escasa de luz

se posa en mis ojos, mis ojos cansados

pues dormir quisiera, como duermes tú.

 

Y observo muy quieta la eterna quietud

que nunca despierta antes que  la luz,

esa luz del día, plagada de vida

que en mañanas frías, tus aguas heladas

reflejan miradas plagadas de luz.

 

Ahora es de noche, y sigues callado

y callado escondes tu eterna quietud.

El silencio eterno, se rompe un momento

Se oye un grito extraño, que rompe el encanto

La luna sonríe en las aguas del lago

Quisiera dormirme, apagar la luz

que hay en mis ojos, pero mis sollozos

llenos de inquietud, me tienen despierta

no dejan que duerma, como duermes tú

 

Araceli Moretó

 

viernes, 26 de julio de 2024

MARINERO DE AGUA DULCE, de E. V. Pellicero. Revista poética 2.22




La caricia del viento 

y el azote de la mar

dejan en mi cuerpo abrazos

que de un puerto hacen llegar.

Marinero de agua dulce 

y también de la del mar,

tengo grabada una imagen

que queriendo un alma está .

Me hace sentir sus anhelos 

su piel con sabor a sal,

que ni los besos más dulces

la pudiesen mitigar.

Ay.... si las gaviotas viesen 

a mi corazón sangrar,

le dirían la bahía

en la que al tuyo encontrar.

Voy a guardar esta imagen 

que tanto me hace soñar 

con los susurro del viento

y la música del mar.

Melodías que al oírlas

mi cuerpo hacen vibrar.

Si esto no es cierto, no quiero 

de este sueño despertar.

!!!!Marinero de agua dulce !!!!.

!!!! Y también de la del mar!!!! 


E..V. Pellicero 


Reservados los derechos de autora.

miércoles, 24 de julio de 2024

LOS AMANTES, de María Torres. Revista poética 2.20

 



Con el brazo sobre el hombro

y la mano en su cintura,

caminan los dos amantes

escoltados por la luna.

 

La luz de plata ilumina

su piel tan tersa y rosada.

Y, a sus ojos le da brillo.

Y fuego, a sus miradas.

 

Y la luna se enfurece

porque una nube la tapa.

Y le priva de esa imagen

que a ella tanto le agrada.

 

Los amantes, ignorantes

de esa cara emocionada

que los mira desde las alturas

envidiosa de sus caricias y de sus miradas.

 

Esa luna, cada noche,

sale con una sola esperanza:

ofrecer su mejor luz

a los amantes de la playa.

 

Y las olas se serenan

para que, el silencio, se haga.

Y poder así escuchar

a los amantes cuando pasan.

 

La luna que se refleja

y que se mece sobre el agua,

le va contando, despacio,

lo que los amantes hablan.

 

Con palabras cariñosas;

con la envidia demostrada;

la luna ya no se esconde.

La luna está admirada.

 

De ese amor, tan puro y limpio,

tan puro como esas aguas,

la luna y el mar, que se sorprende

del brillo de sus miradas.

 

María Torres

lunes, 22 de julio de 2024

LAS PALABRAS QUE MUEREN CON NOSOTROS, de Jesús Pico. Revista poética 2.19

 



A mi madre, con su ausencia meciéndose al viento de Las Cercas donde esparcí sus cenizas y mis recuerdos.

 

Las palabras que mueren con nosotros,

los recuerdos que nadie ya atesora,

los lugares que cambian o perecen,

los nombres de las aves sin las aves,

las cosas en desuso y sin museos,

la esencia, los aromas, y aire alto

sin tarros ni arboledas que lo acojan.

El agua descendiendo de las fuentes

cantarinas y claras como un cielo

transparente posándose en los labios

en liquida oración que se evapora.

La jacilla que dejan en el alma

palabras asentadas en la tierra,

volanderos vocablos que se agostan

al rescoldo invernal de los braseros.

El peso de la paja bajo el trillo,

la carama en el rostro de la aurora,

el cotarro desnudo, el arenal

como un río nocturno entre los pinos,

los rastrojos baldíos, los barbechos,

sin perdices al salto ni simientes,

las azuelas que escardan los recuerdos,

el cielo aborrascado de la ausencia,

el azul de tus ojos tan lejano

buscando en otro cielo tu sustento,

el cayado quebrado de tu esposo,

tus ancestros de nuevo congregados

en el tiempo sin fin de la memoria.

Territorios de ausencia donde esperas,

junto al niño que fui, a que regrese

con las palabras tuyas en la boca,

las aladas palabras campesinas

posando en las aradas sus olvidos.

 

Espérame en Las Cercas que ya llego.

En la tarde vencida alguien contempla

incendiados sardones bajo un cielo,

todo llama de luz, hecho horizonte.

 

Jesús Andrés Pico

de “Virina”, libro inédito.

sábado, 20 de julio de 2024

DARRER ENCONTRE AMB LA DAMA DE L’ALBA, de Josep Boltaina. Revista poètica 2.18



(A la manera dels haikús)


QUAN, COM, ON?

 

Des que vaig néixer

sé que em vindràs a veure.

Tens les de guanyar.

 

Intento creure

que quan diguis: segueix-me

em trobaràs llest.

 

Saps perfectament

que no podré lliurar-me

de tornar amb tu.

 

Tornar al no-res

del que un dia en vaig sortir

no sé ben bé com.

 

Potser em permetràs

acomiadar-me de tots

amb serenor i pau

 

O tal volta no.

Vindràs sobtadament.

Implacable i cruel.

 

No puc escollir...

Només anticipant-me

al teu caprici.

 

Vindràs a l’alba

quan el dia comença?

Foscor en la llum?

 

Vindràs a migdia

quan el temps sembla aturat

suspès en la llum?

 

Potser et trobaré

com vianant perdut

en mig de la nit.

 

Vindràs per la nit,

fent etern el meu somni,

sense previ avís?

 

Serà pel carrer

fent-me trontollar i caure?

Tu escolliràs on.

 

Què diran de mi?

Quàntes expressions fetes

amagant la por?

 

Estic disposat

però no facis patir

la dona que em vol

 

Ella patirà.

No poder-li estalviar,

em fa mal al cor.

 

Quan vinguis per mi

fes com amb el Petit Princep:

mossega i adeu!

 

Quan jo m’acabi.

Quan el teu forat negre

em cridi voraç

 

Deixaré enrere

el que la vida em dona

de bo i de dolent.

 

Acabar per fi

la presència en aquest mon

absurd i pervers.

 

Quan vinguis per mi,

evita’m la desfeta.

Colpeja ràpid!

 

 Josep Boltaina Foz - 2023

jueves, 18 de julio de 2024

EL UNIVERSO DE MACHADO, de Rafael Calero. Revista poética 2.17

 


Parábolas, Proverbios y Cantares,

el olmo seco, efímero pasado,

aire infantil, recuerdo sombreado,

Castilla, nieve, Soria, tus pesares.

 

Sueño de caminos, el tren, altares,

Guiomar, Alvargonzález mal hallado,

Abel Martín, Soledades, mMachado,

amor, copla, Galerías, lugares.

 

De la luzen un patio de Sevilla,

bien dijiste, madura el limonero;

resplandece tu letra maravilla

 

escrita en un precioso cancionero

inmaculado, impreso en la octavilla

del maestro que fue un gran vïajero

 

Rafael Calero

Poemas de Mario Obrero

  Los armónicos han entrado en el fémur de un neandertal en la forma arbórea del Giraldo de Molina y su bandera agujereada dos arcillosos se...