sábado, 20 de abril de 2024

Poema de Ana de la Arena. Revista poètica 1.22

 



Transito los escalones irreemplazables de la infancia.

Testigos de caídas, lecturas y descubrimientos,

con la nostalgia por el sauce que se

inclina sobre el río tibio donde se esconden los

cangrejos.

 

Al volver, no encuentro nada. Sólo huecos de ausencia y

la baranda intacta que facilita el descenso.

 

Revuelvo el desorden del primer cajón de la cómoda,

donde iban las cosas inacabadas:

el agua turquesa que curaba las heridas; cuentas

de un collar de perlas; el botón de nácar;

el huevo de madera que se escondía en

la bolsa de los remiendos…

 

Huelo a encierro, a proyectos divergentes, a proyectos

que alejan y obligan a largos viajes.

Huelo a encierro, donde olía a cigarrillos negros y humo

de quebracho.

 

La nostalgia sabe a jarabe de cerezas, a borrachera de

licor de las hermanas.

Sueño en el baño, donde se puede perder tiempo y

reclamar intimidad...

 

Él, el de las pocas palabras, el

del espíritu abierto, ¿Escuchará los sonidos del vacío?

 

Ana de la Arena

domingo, 14 de abril de 2024

PERDIDA de Eva Mora. Revista poètica 1.21

 


Desperté sollozando esta mañana

al ver mi corazón encoger el alma.

Saber que te vi por última vez

y no pude hacer nada.

 

Su ausencia clara será eterna.

La tumba un lecho perpetuo;

tez al rojo; no brilla su rostro…

¡Una triste mirada en los ojos!

 

El aire es frío, de este año amargo;

oscuridad entre multitudes ahogadas;

seres banales que no aportan nada…

¡Dulce tormento, falta de tu aliento!

 

Ignorante muerte que robas sin control;

que oscureces la vida sin remisión;

que cortas las alas en medio del vuelo

y pretendes tú, que no tengamos miedo.

 

Duele el remanso de paz inocente.

Duele el faro encendido sin alma.

Duele la distancia entre mundos olvidados

y, duele mi rechazo… ¡al no verte en calma!

 

Ser espiritual siempre esperanza;

reencontrar pronto nuestras almas,

esperando donde estés sin desaparecer…

Porque, un día, todos nos volveremos a ver.

 

Eva Mora

 

 

miércoles, 10 de abril de 2024

NO QUIERO VERTE de Manuel Orellana. Revista poètica 1.20

 



No quiero verte.

Cada vez que te veo,

veo mi muerte.

 

La muerte de mi pensamiento,

sólo se queda embelesado en el fondo de tus ojos.

Son la luz del alba,

la alegría de la mañana, la serena tarde y la dulzura de una noche estrellada.

 

No quiero verte.

Cierro los ojos y te veo con la mente,

mirándote fijamente.

No hay oscuridad, ni distancia… y el sentimiento se me estremece.

 

No quiero verte.

Quédate ahí, donde no pueda verte. En la distancia. Detrás de un muro.

 

No te escondas en jardines ni en prados de magarzas, ni en bosques de tornillos,

romeros y jaras… no te escondas.

 

Que mi sentimiento te descubre entre rosas y azucenas, por el aroma de tu pelo; por la sencillez de tu esencia; por tu mirada limpia y clara;

como arroyo de agua clara de mis sueños.

De mi tierra amada.

 

No. No quiero verte. Eres mi muerte.

 

Manuel Orellana

lunes, 8 de abril de 2024

MALDITO CORRER de Teresa Català. Revista poètica 1.19

       


¡Cuánto siento no haberos dado momentos tranquilizadores!

 

Por el afán del mundo, de emprender esta carrera,

descuidé momentos de vuestras primaveras.

No os hablé de cultivar la paz interior,

de ese tesoro que se esconde en nuestro corazón.

 

A veces me perdí, en el tumulto y el estruendo,

cuando debería haberos enseñado el silencio.

La importancia de escuchar al alma y el ser,

para encontrar –en ellas- el verdadero querer.

 

Perdón, mis amores, por estar ausente en el camino.

Por no mostraros siempre el sendero divino,

donde la serenidad y la calma resplandecen

y, en nuestros corazones, la paz florece.

 

A pesar de mis errores, os hicisteis más fuertes.

De vuestros sueños y anhelos, sois expertos.

Y, aunque yo no os enseñara lo suficiente,

encontraréis vuestro camino. Perfectamente.

 

Prometo estar, ahora y siempre, a vuestro lado.

Guiar, escuchar, besar, abrazar y apoyar en cada ocasión.

Juntos exploraremos la paz interior

porque, en esta nueva etapa, seremos uno con mucho amor.

 

Que el perdón que me otorgáis sea lazo de unión y sanación.

Que crezcamos juntos con dedicación

y, que la paz interior, sea nuestra brújula y faro,

en este viaje juntos, donde siempre os daré mi amparo.

 

Teresa Català

domingo, 7 de abril de 2024

¡LLAMARÁS A MI PUERTA! de Magdalena Morales. Revista poètica 1.18

 


Vendrás a llamar a mi puerta.

A ofrecerme el universo 

sin que nadie lo sepa.

Me regalas un “te quiero”.

 

Acariciando mis manos 

perdidas en el silencio.

Un amor lejano y dulce

se marchitó con el tiempo.

 

Tu ilusión, hoy desbordada

en un sin fin de proyectos.

Me das amor en tu vida, 

para quererte de nuevo.

 

Pero, hoy, tu alfombra

de flores y de recuerdos,

me la dejas en mis pies. 

A cambio de un solo beso.

 

¡Cuanto amor callado y triste!

Luz para tu pensamiento.

Hoy, ya no siento tu presencia.

No serás mi dulce compañero.

 

Tengo mis flores guardadas

en un jarrón, hace tiempo.

Donde cada día las riego

entre lágrimas y besos.

 

No vengas a llamar a mi puerta.

Si lo haces, de nuevo,

para ti  seré una amiga.

Te abriré con mi silencio... 

 

Magdalena Morales

miércoles, 3 de abril de 2024

LES CUNETES D’ESPANYA de Aleix Diz Ardid. Revista poètica 1.17



¡Quin fred que fa

en las cunetes d’Espanya!

¡Quin fred tan gran

en totes les cunetes

d’aquesta pàtria nefasta!

 

El fred de l’oblit,

el fred de la ignorància,

el fred dels oprimits,

el fred de l’arrogància.

 

¡Hi ha sang glaçada

en les cunetes d’Espanya!

I  ja més no les refreden

del cru gener les gebrades,

ni del febrer les neus,

ni del març les ventades.

 

Sang i fred arreu

per les cunetes d’Espanya!

Les pluges de vuitanta abrils

no les han pas rentades!

Ni el maig amb ses roselles

no ha pogut dissimular-les.

 

Quin fred! Quin fred!

Tots els camins maleïts!

Recorden matins d’antany,

matins de pólvora i pors,

i tremolen a trenc d’alba!

 

Aleix Diz Ardid

lunes, 1 de abril de 2024

LA SEMILLA de Auri García. Revista poètica 1.16

 



Igual que la flor nace en la roca;

semilla y un poco de tierra y agua,

crecías en el corazón y en la palabra

que salía de los confines de la boca.

 

El corazón es como un cálido nido

que cobija y guarda el sentimiento.

Jamás dejes que entre el olvido,

por la escotilla del pensamiento.

 

En las pupilas de tus grandes ojos

oculto en sombras, se leía un mensaje,

de amor, dolor, arrojo y coraje

que cura encono y enojos.

 

¡Ah, si yo hubiera sido esa semilla

caída en tu corazón de roca!

¡La habría tornado octava maravilla

regada con el néctar de la boca.

 

Auri García

 

 

Poemas de Mario Obrero

  Los armónicos han entrado en el fémur de un neandertal en la forma arbórea del Giraldo de Molina y su bandera agujereada dos arcillosos se...